lunes, 7 de mayo de 2007

Las selvas


Una selva es un bioma de la zona intertropical con vegetación exuberante, en regiones con abundantes precipitaciones y una extraordinaria biodiversidad. Este tipo de bioma se da en climas intertropicales, especialmente en la franja ecuatorial, y algunas veces en las regiones subtropicales, en este último caso, en condiciones muy específicas y favorables.
Las selvas son el hábitat de 2/3 partes de toda la fauna y flora del planeta. Aún quedan por descubrir millones de especies de plantas, insectos y microorganismos. Las selvas tropicales se suelen llamar "los pulmones de la Tierra" y "la mayor farmacia mundial" debido a la gran cantidad de medicinas naturales que provienen de ellas. Según los científicos, la cura de muchas enfermedades actuales, se conseguirá en el futuro gracias a la riqueza de sustancias químicas vegetales existentes en estos ecosistemas.
La maleza es escasa en la selva, ya que el alto dosel vegetal que forman las copas de los árboles impide que llegue la luz del sol a nivel del suelo pero, si por cualquier razón, esta cubierta vegetal es destruida, el suelo rápidamente queda colonizado por una densa maraña de viñas, arbustos y árboles de rápido crecimiento (yagrumo, por ejemplo) que forman la vegetación pionera.

Hoy mucho se habla sobre el peligro que corren éstas:
Expertos norteamericanos afirman que el 60% de los ecosistemas de la Tierra serán modificados por el calentamiento global. Las selvas tropicales tienen doble amenaza: si logran evadir la deforestación, es probable que el calentamiento termine con ellas.
En un informe publicado por la la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) y reproducido por varios medios, expertos de las universidades de Wisconsin-Madison , Wyoming y Stanford aseguran que se producirá un desplazamiento de los climas desde el ecuador hacia los polos, y de las tierras más bajas a las más altas. Las predicciones han sido basadas en modelos de calentamiento aprobados por especialistas en cambio climático, que se reunieron en París el pasado febrero.
El problema radica en que, como el punto de partida ya es el más cálido que se conoce, no ha existido en la historia una situación similar que permita prever lo que va a ocurrir con el medioambiente.
Los científicos contemplan dos escenarios opuestos.


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